Dicen que Padre no hay más que uno pero en el caso de la bodega Tr3smano no es así. Como bien indica el nombre, son 3 los pilares de este proyecto, 3 personas unidas por un sueño común que consiguieron hacer realidad: elaborar vinos únicos en Ribera del Duero, en plena Milla de Oro. 3 padres que vamos a conocer un poco más, y mejor, a través de los comentarios de sus respectivos hijos.

Con motivo del Día del Padre, hemos conversado con la hija de Fernando Remírez de Ganuza, Cristina; la hija de José Ramón Ruiz, Rocío; y David, hijo de Pedro Aibar.

Cristina define a su padre como muy exigente consigo mismo y muy perfeccionista. “Él espera para los demás lo mismo que se exige para sí mismo. Además, es una persona muy sociable”, asegura Cristina.

Por su parte, Rocío detalla que José Ramón “es una persona muy trabajadora y disciplinada, a la que le atraen los retos. Es ambicioso, leal, un gran vendedor y un Relaciones Públicas nato. Es muy sociable, de muy buen corazón, sencillo, en absoluto es pretencioso. Vive la vida muy en paz y eso es un gran lujo”. 

David mantiene que su padre “es un auténtico profesional en su terreno. Disfruta mucho con todo lo relacionado con el mundo del vino. Es muy completo en su trabajo, está pendiente de cada detalle y es un trabajador incansable. Asimismo posee la gran virtud de ser una persona sumamente honrada”.

Cristina y Fernando Remírez de Ganuza

Tanto Cristina como David han crecido entre viñedos. En 1989 nace Bodegas Remírez de Ganuza como una apuesta personal de su fundador, Fernando Remírez de Ganuza, que décadas atrás se había dedicado a la compra-venta de viñedo, lo que le permitió seleccionar las fincas más apropiadas para desarrollar su proyecto.

David proviene de una familia de viticultores. De hecho, su abuelo fue Presidente de la Denominación de Origen Campos de Borja. Tal y como asegura David, “el legado que dejó mi abuelo es muy difícil de igualar. Una vida entera dedicada a la viticultura, al cultivo de la Garnacha. Es muy gratificante ver cuál ha sido su trayectoria”.  Su abuelo materializó una ilusión familiar largamente acariciada con la creación de la bodega Pagos del Moncayo. Un proyecto que David Aibar ha visto nacer y que, según manifiesta, “es algo que llevo dentro y que vivo con mucho cariño y orgullo”.

Por otro lado, Rocío Ruiz pertenece a una familia pionera en la promoción y comercialización del vino español en México. Su padre dirige La Europea, una empresa importadora de vinos, licores y alimentos Gourmet que se ha convertido en un referente de productos de calidad en México. Rocío ensalza la gran labor que han realizado su padre y su abuelo en la difusión de los vinos españoles en su país. Considera que “la cultura del vino en México comenzó con el vino español y en gran parte gracias a la labor de La Europea”.

Rocío y José Ramón Ruiz

Los tres recuerdan perfectamente el día en el que sus respectivos padres les contaron la idea de embarcarse en un nuevo proyecto: la bodega Tr3smano. Años atrás, Fernando Remírez de Ganuza había plantado unas viñas en Ribera de Duero pero, tal y como detalla su hija Cristina, “no llegó a encontrar con quién ir de la mano hasta que aparecieron José Ramón y Pedro”. Continúa señalando que “a Pedro su trayectoria le avala, es una persona que se ha implicado totalmente en el proyecto y en cuanto a José Ramón, no hay mejor embajador para el vino español en México que la familia Ruiz. Mi padre no ha podido elegir mejores compañeros de viaje. Por eso, cuando nos planteó el proyecto nos pareció estupendo”.

Para José Ramón la bodega suponía su primera vez en cuanto a elaboración de vinos se refiere. Rocío Ruiz declara sentirse muy orgullosa del equipo que forma este proyecto. Afirma que “esto no sería lo que es si no fuera por los socios que lo forman. Cuando te unes a la gente indicada que, además de grandes profesionales son excelentes personas, las probabilidad de que funcione es más elevada. El día en que mi padre nos planteó la idea nos pareció estupendo puesto que siempre hemos apoyado sus decisiones”.  Continúa confirmando que “a mi padre le da tranquilidad saber que en el trabajo diario está Pedro, una persona con una experiencia formidable y por otro lado, Fernando, que ojalá logre en Ribera lo que ha conseguido en Rioja”.

Por su parte, David reconoce haber encontrado pocas bodegas que le atraigan como Tr3smano. “Cuando ves una trayectoria en el sector enológico como la de Fernando y una experiencia en ventas como la de José Ramón, solo puedes pensar que se va a tratar de un gran proyecto. Todas las apuestas son arriesgadas pero sumando los tres pilares que conforman la bodega el éxito está prácticamente asegurado”, subraya.

David y Pedro Aibar

Con motivo del Día del Padre les hemos pedido a cada uno de ellos que lancen un mensaje a sus padres. El enviado por Cristina es el siguiente: “lo adoro, lo quiero con locura, él y mi madre son mis modelos a seguir, no conozco mejor ejemplo de vida y de valores que ellos, estoy sumamente orgullosa de cómo han sido como padres y abuelos.

Rocío se dirige a su padre José Ramón de la siguiente forma: “disfruto enormemente de ser su hija y me llena de orgullo. Espero verlo muy pronto porque estoy lejos de ellos y les extraño”

Y David tampoco quiere dejar pasar la ocasión para confirmar que “como padre no tengo palabras, es una pasada. Además, es quien es por la compañía de mi madre que siempre está ahí. A los dos quiero daros las gracias por las oportunidades que me estáis brindando y por todo el apoyo que me prestáis. Es una maravilla teneros como padres”.

Tres hijos sumamente orgullosos de unas padres ejemplares, a los que queremos felicitar. A los padres se les dedica un día en el año, el 19 de marzo, pero ellos dedican los 365 días a cuidar a los suyos. 

Cristina Remírez, Rocío Ruiz y David Aibar durante los directos en instagram

*Los vídeos completos de los directos están disponibles en los perfiles de Instagram y Facebook del Club Milla y de Tr3smano.