Ferran Centelles nos habla del vino A.R.T Milla, un single vineyard elaborado por Pedro Aibar y Fernando Remírez de Ganuza en Tr3smano, una bodega situada en plena Milla de Oro de la Ribera del Duero.

Jancis Robinson, Master of Wine y una de las periodistas y críticas del vino más reconocidas a nivel mundial, ha recogido en su página web, www.jancisrobinson.com, la valoración del vino A.R.T Milla.

El encargado de realizar la cata ha sido Ferran Centelles, responsable de contenido de la partida de bebidas de elBullifoundation, colaborador en España de Jancis Robinson y autor de dos libros. Centelles otorga a A.R.T Milla una puntuación de 18 sobre 20, lo que a su juicio es “una puntuación altísima”. Asegura que “estamos delante de un gran vino”.

Ferran Centelles cató A.R.T Milla, un vino single vineyard de la Milla de Oro de la Ribera del Duero, elaborado por la bodega Tr3smano. Sus valoraciones aparecen en la web de Jancis Robinson, Master of Wine.

Ferran Centelles

Asimismo nos confirma que www.jancisrobinson.com es un medio totalmente independiente, en el que se sigue un estricto código ético y se evita todo conflicto de intereses.

Hemos tenido la oportunidad de hablar con él sobre el vino A.R.T Milla y hemos aprovechado para preguntarle por otros aspectos de su vida profesional.

– ¿Qué impresión te ha causado A.R.T Milla?

Mi comentario para A.R.T Milla fue el siguiente: 100% Tinta del País de una parcela exclusiva de 5,5 ha a 800 m con suelos calizos y arenosos muy pobres. Vendimia manual en pequeñas cajas y cuidada selección de uvas en la mesa de selección. Crianza de 12 meses en barrica, principalmente de roble francés.

¡Nariz asombrosa! Grosella, moras y ciruelas maduras intensas y concentradas. La complejidad se completa con madera carbonizada, café, trufas y notas minerales. En boca persiste la concentración, taninos melosos y nobles, textura aterciopelada y acidez integrada. Un trabajo prodigioso, lleno de sabiduría. ¡Bravo!

Una palabra para definir a este vino

Un vino surgido de la sabiduría

– En la clasificación de la Ribera del Duero, por los vinos que cataste en agosto de 2015, haces referencia a los vinos Single Village. Con A.R.T Milla vamos un poco más allá y se trata de un vino Single Vineyard, ¿consideras que ya es demasiada singularidad o es una tendencia apropiada?

Personalmente me encanta la tendencia de los single vineyards, son la máxima expresión de un viñedo, de una parcela, solo así se captura el alma y la singularidad de un viñedo. Son, para mí, la cúspide de la pirámide, el clímax de cualquier proyecto. Seleccionar aquel viñedo especial, el que se expresa de una manera diferente.

– Tras esa experiencia bautizasteis a una zona de la Ribera del Duero como Milla de Oro. Precisamente el nombre de este vino es un homenaje a esa designación. Por las características de A.R.T Milla, ¿crees que hace honor a su nombre?

Totalmente, es un vino que puntuamos con 18/20, una puntuación altísima en nuestra escala. Es inequívoco que estamos delante de un gran vino.

– Es un vino que en España solo se adquiere a través del Club Milla, una comunidad exclusiva a la que solo pueden acceder 1000 miembros, los cuales obtienen una serie de ventajas por pertenecer al mismo. Pretendemos crear una comunidad de personas unidas por una pasión común: el buen vino. ¿Qué te parece el proyecto?

La verdad que no lo conocía, pero sin duda me parece interesante. El gran atractivo del vino es que se comparte, que se disfruta y conversa. Este tipo de proyectos, por tanto, están en la línea cultural, emocional y hedonista, que es la que más me gusta.

Página web de Jancis Robinson

Página web de Jancis Robinson con el comentario de cata sobre A.R.T. Milla

– A nivel internacional, además de México, hemos apostado por el mercado chino y su gastronomía es tan rica y variada que es una gran oportunidad poder maridar sus platos con nuestro vino. Con tu publicación «¿Qué vino con este pato?» tengo que preguntarte si crees que A.R.T Milla marida bien con un pato laqueado.

Creo que si, quizás no tanto con la salsa picante o muy umami con la que se acompaña. Pero, sin duda, la parte de la reacción de Maillard, de la caramelización del pato laqueado, es ideal para los sabores maduros, goloso y de la madera noble de A.R.T Milla.

– A nivel personal, ¿cómo te iniciaste en el mundo del vino?

Como muchos otros sumilleres, yo empecé en la escuela de hostelería, pero quería ser concinero. Fue durante los estudios que descubrí el mundo de la sala, del trato con el cliente y el servicio. Tuve la fortuna de que saliera una vacante para ir de prácitcas a elBulli, yo tenía 17 años. Creo que el detonate de decidirme por el vino fue ver el exquisito trato que se le procesaba en elBulli restaurante.

– ¿Qué es lo que más valoras en un buen vino?

A nivel profesional soy extremadamente pragmático, sigo el EPIC, como lo hacen la mayoría de Master of Wine. EPIC es el acrónimo de «Equilibrio, Persistencia, Intensidad, Complejidad», la forma de valorar «más objetiva» que existe. Este concepto fue inventado por Jane Hunt MW, por quien siento especial admiración.

– ¿El Bulli ha sido tu mejor escuela?

Escuela, vida, profesión. Poder formar parte de elBulli ha sido un sueño. Imaginaros trabajar con las mentes más creativas de la gastronomía. Con Ferran Adrià, Juli Soler (cada día lo recordamos), Oriol Castro, Lluís Garcia, y muchos más compañeros. Como digo, un sueño.

Bullipedia ha publicado ya el 4º volumen del «Sapiens del Vino» que se centra en la figura del sumiller. ¿Cómo está siendo está ambiciosa experiencia?

Que Ferran Adrià y elBullifoundation hayan apostado por el vino en el proyecto me llena de orgullo. Hemos gozado de buenos recursos y un equipo extraodinario. Vila Viniteca nos ha apoyado, y a todo el talento que tenemos en elBullifoundation se le han sumado mentes increibles cómo Rubén López Cortés, el mejor investigador científico que conozco; Bruno Tannino, el sumiller filósofo —aunque no le gusta que lo llame así—; la excepcional periodista y sumiller Sílvia Culell y muchos curadores. Los curadores son gente del máximo nivel dentro de la industria del vino como Pedro Ballesteros MW, el Dr. Antonio Palacios o el catedrático en Viticultura Fernando Martínez de Toda, entre otros.

Vivimos y estamos viviendo el proyecto con máxima intensidad, con ilusión, presión y quiero pensar que de manera muy profesional. Esperemos que los contenidos sirvan a las próximas generaciones de sumilleres y profesionales del sector.

Bullipedia

Enciclopedia de la restauración gastronómica

– En relación a las guías y a las puntuaciones que los críticos otorgáis a los vinos, ¿crees que vuestra opinión influye en el consumidor? ¿ayudan las críticas a las ventas?

No sé si influye o no, quizás esto lo deberían responder los consumidores. Yo solo espero que les ayuden a encontrar vinos que les gusten, que les sirvan de guía en un mundo tan atomizado como el del vino. Por eso, intento escribir notas que realmente expresen y expliquen el contenido de la copa. Cuando cato intento mantenerme imparcial y sobretodo valorar el líquido per se, intentando evitar las poderosas autosugestiones que ocurren cuando ves una etiqueta de vino. Por ello, intento catar a ciegas lo máximo que puedo.

– En este sentido trabajas con una crítica de vinos de fama mundial como es Jancis Robinson. ¿Qué supone esta colaboración para ti?

Si trabajar con Ferran Adrià era un sueño, poder complementarlo con Jancis ya es algo que no me había atrevido ni a soñar. Es un trabajo que me tomo con máxima responsabilidad, pero que me sirve para estar al día, catar mucho y descubrir y apoyar a los buenos vinos españoles.

Ferran Centelles con Jancis Robinson y Steven Spurrier

Ferran Centelles recibió el premio Outstanding Alumni Award de la escuela internacional Wine & Spirits Education Trust (WSET) de la mano de los reconocidos expertos del vino Jancis Robinson y Steven Spurrier.

– Leí una frase que me encantó: «el sumiller es un ilusionista, un cuenta cuentos que quiere crear una fantasía con una botella para que la disfrutes más». ¿La historia se adapta al consumidor o siempre es el mismo cuento?

La frase es de Bruno Tannino, un fenómeno. Si a nivel de cata intento mantenerme alejado de las historias que hay detrás de un vino, a nivel sumiller me interesan y mucho. Un tema es catar y puntuar y otro es explicar el valor cultural, artístico y personal del vino, temas que deberían interesar mucho al consumidor. El vino no es solo su sabor, sino que es transmisor de la personalidad, el ideal estético y la historia de quien lo elabora. Los sumilleres somos transmisores de esas historias, lo hacemos para el mayor disfrute de una botella. Dicho de otro modo, si un sumiller nos sirve o recomienda un vino deberíamos, de algún modo, disfrutar más de él. El sumiller, en consecuencia, es aquella persona que aumenta el valor de un mismo vino.